20 may 2015
Revestimiento
3 may 2015
Rebote
El reflejo. ¿Es nuestro? ¿Somos nosotros? ¿Soy yo o es algo que se metió en el vidrio? ¿O en mi cuerpo o en mi cabeza? Peligra muchas veces la capacidad de (auto)reconocimiento. Entregarse a una toma, sólo una; aquella que nos concientice. (gaitas, trompetas; saxos y clarinetes; violines, cellos; contrabajos) I'm a legal alien. Curiosidad de enfrentarnos a lo que el resto ve; enfrentarnos a nosotros que estamos y no nos vemos. Dulce sueño, dulce deseo. Salirse y entrarse. Salirse y observarse. Salirme y observarte. |
20 abr 2015
volcánico
¡Escupímelo! ¿De qué hablamos cuando hablamos de escupir? ¿De qué hablamos cuando imploramos que se nos arroje saliva a nuestro cuerpo? ¿Qué pretendemos, qué esperamos? ¿Qué significa esta súplica? ¿Qué nos conduce a querer tener esa baba pegajosa sobre los vellos de nuestra piel? ¿Somos, exacta y realmente, conscientes de que estamos pidiendo que nos tiren el auténtico "pollo" criollo? ¿Estamos preparados para el retorno? ¿Hemos analizado todas las reacciones en respuesta posible? ¿Conocemos, de hecho, todos nuestros impulsos reaccionarios?
10 abr 2015
Rodeo mental
Inquisidora. Selectiva. Multifacética. Memoria en fin. ¿Queda algo de aquello que encontramos en el reflejo del cristal? ¿Decidimos qué olvidar? No espero la mirada crítica de un neurólogo, no señor.
Memoria. Absurda y corta memoria. Ilusión divina de recuerdo eterno. Caes cual pétalo de rosa marchito al consumirse su esplendor.
Memoria. Partida inútil. ¡Qué juego intentamos ganar! El final es anunciado, probamos con el afán de intentar.
Memoria. Angustia permante. Eres antes, durante y después de una cronología que, a la larga -o a la corta- desaparece.
Memoria. ¿Limpias lo que te es conveniente, lo que tu instinto guía, ese espacio saturado que tienes?
Memoria. Te pregunto: ¿quién eres? Ama y señora te nos presentas, pero ¿sabes con certeza decirnos quién eres?
Memoria. Te pregunto, ¿sabes con certeza, acaso, quién soy?
9 abr 2015
Inter-estelar
Una armónica y su sonido penetrantemente nostálgico. La vía férrea cortando el camino a la mitad, dividiendo, separando. Un paso y otro atrás. Una parada, una caída, una levantada. Un par de años. Casi un cuarto de siglo. Evolución, retroceso, producción y resbalón. Ir y venir. Transportarse y volver. Partir y regresar. De allí provenía y, hacia allí, no hacía otra cosa que dirigirse. Simple, concreto. Cotidiano, profundamente complejo. Así, cada una de esas líneas no significaba más que un retrato inverosímil de lo que su cerebro planificaba.
Una armónica y su sonido penetrantemente nostálgico. Cada una de tus canciones y la intervención de ese
instrumento no sólo llevaba a una fotografía, sino que daba movimiento. No era sólo aire expulsado, era mucho más. Era un encuentro, una mutación. Una transmutación. Un paso obligado a un nivel de abstracción
psicodélicamente
perfecto.
Sólo esa armónica, ni una más. Solamente esa.
27 mar 2015
Revuelta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)