20 abr 2015
volcánico
¡Escupímelo! ¿De qué hablamos cuando hablamos de escupir? ¿De qué hablamos cuando imploramos que se nos arroje saliva a nuestro cuerpo? ¿Qué pretendemos, qué esperamos? ¿Qué significa esta súplica? ¿Qué nos conduce a querer tener esa baba pegajosa sobre los vellos de nuestra piel? ¿Somos, exacta y realmente, conscientes de que estamos pidiendo que nos tiren el auténtico "pollo" criollo? ¿Estamos preparados para el retorno? ¿Hemos analizado todas las reacciones en respuesta posible? ¿Conocemos, de hecho, todos nuestros impulsos reaccionarios?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario