21 mar 2015

Parálisis


Una sensación de estremecimiento le llenó los sentidos.
No pudo evitarlo. El ruido de las rejas abriéndose le aturdió en su totalidad.
Un picaporte se abrió por completo y repentinamente. Nunca lo hubiese imaginado.
¿Qué había hecho? ¿Por qué había cometido semejante acto?
Los pasos se acercaban y prefirió evitar culpabilidad arrojando el cadáver de la cucaracha pisoteada por el el inodoro.
Macarena le miró con curiosidad sin entender a qué se debía su agitada respiración.
Macarena no podía preguntarle, ladraba.
Macarena entendió que todo era el paso previo del juego que todos los días llevaban adelante. Fue en busca de su juguete
y lo arrojó entusiasmada a sus pies.

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